El surfUna de las mejores playas de Europa.
Famara recibe los temporales del Atlántico norte de frente. Cuando rompen, sus olas pueden alcanzar los cuatro metros. En verano y con marea baja, escuela perfecta para principiantes. Una docena de escuelas certificadas en el pueblo.
La GraciosaA un ferry de distancia.
Enfrente, la octava isla canaria — La Graciosa — declarada Reserva de la Biosfera. Sin carreteras asfaltadas, sin tráfico. El ferry sale desde Órzola, a cuarenta minutos en coche. Día perfecto: surf por la mañana, La Graciosa por la tarde.
El puebloCaleta de Famara.
Pueblo pesquero original, hoy santuario del surf europeo. Restaurantes con pescado del día, tiendas de tablas, casas bajas frente al océano. César Manrique creció mirando este horizonte; lo pintó cien veces.
El atardecerEspejo Atlántico.
Cuando la marea baja, la arena mojada se convierte en espejo. El sol cae detrás del Risco y durante diez minutos el paisaje queda al revés: las nubes a tus pies, el cielo doble. Los atardeceres de Famara son célebres en toda Europa.